Comunidad

DO-COVID-MENTAR

Nuestro mundo está cambiando. Nuestra normalidad, lo que supimos construir como normalidad, siempre en tensión y en lucha para ampliar sus límites, ya no existe. Un virus, que viaja tan rápido como nuestras imágenes, pone en jaque nuestro sistema de vida y nos obliga a repensar nuestras dinámicas cotidianas.

Pero como dijeron hace mucho tiempo los mismos que pusieron este virus en el mundo: en cada crisis vive una oportunidad.

Cuando el mundo que conocemos se desdibuja y las referencias que nos ubicaban pierden su significado se hace necesario crear otro mundo.

Imagina que caes. Pero no hay tierra. Muchos filósofos contemporáneos han señalado que el momento actual tiene como condición dominante la falta de fundamentos. No podemos presumir que haya una base estable sobre la que se sostendrían seguridades metafísicas o mitos políticos fundacionales. En el mejor de los casos, podemos acometer intentos de fundamentación contingentes y parciales. Si no disponemos de un fundamento estable para nuestras vidas sociales o aspiraciones filosóficas, la consecuencia debe ser un estado permanente o cuando menos intermitente de caída libre de los sujetos y los objetos por igual. Pero si esto es así, ¿por qué no nos damos cuenta? Paradójicamente, mientras caes es probable que sientas que estás flotando, o incluso que no te estás moviendo en absoluto. El caer es relacional: si no hay nada hacia donde caer quizá ni seas consciente de estar cayendo. Si no hay piso, la gravedad podría ser de baja intensidad, lo que te provocará una sensación de ingravidez. Los objetos se mantendrán suspendidos si los sueltas. Sociedades enteras podrían estar cayendo también alrededor tuyo, de la misma manera que tú. Podrías sentir de hecho un éxtasis perfecto, como si la historia y el tiempo hubieran llegado a su fin y no pudieras siquiera recordar que alguna vez el tiempo hubiera avanzado. Mientras caes, tu sentido de la orientación podría empezar a engañarte. El horizonte se agita en un laberinto de líneas que se desploman y pierdes toda conciencia de qué es lo que está arriba y qué abajo, qué viene antes y qué después, pierdes conciencia de tu cuerpo y de tus contornos. Los pilotos han atestiguado incluso que la caída libre puede detonar un sentimiento de confusión entre uno y la aeronave. Al caer, las personas podrían sentirse como cosas mientras que las cosas podrían sentirse como personas. Los modos tradicionales de mirar y percibir se hacen añicos. Se altera todo sentido del equilibrio. Se distorsionan y multiplican las perspectivas. Surgen nuevos tipos de visualidad.


STEYERL, Hito. “En caída libre. Un experimento mental sobre la perspectiva lineal” – Los condenados de la pantalla. Caja Negra Editora, 2014.

Desde .común, leímos este texto y sentimos que nos hablaba. ¿Cómo podemos crear nuevos tipos de visualidad, nuevas referencias para este mundo que parece perder sus  formas, nuevos puentes de lenguaje que hablen de lo que vendrá?

¿Cómo podemos aprovechar esta suspensión forzada de la normalidad? ¿Seremos capaces de invertir nuestra energía creativa en una nueva forma de solidaridad, de mutualidad?

Raqs Media Collective, Escapement (2009), detalle*
*En el sentido de las agujas del reloj, desde las 12 en punto: epifanía, ansiedad, deber, culpa, indiferencia, asombro, fatiga, nostalgia, éxtasis, miedo, pánico, remordimiento.

Mientras el impulso es hacia el aislamiento, les proponemos aprovechar las ventajas de la virtualidad y comenzar a tejer, entre todxs, un relato visual coral de los últimos días del mundo tal como lo conocemos. Una bitácora colectiva de los días del confinamiento. Un ensayo visual con múltiples perspectivas, múltiples autorxs, una voz .común.


¿Por qué? Para quebrar la inercia hacia el confinamiento. Para orientarnos en medio de la confusión. Para dejar huella. Porque confiamos en la potencia de la fotografía para mostrar aquello que aún no se ha revelado.

¿Cómo? Tomando imágenes con los dispositivos que tengamos a mano. En nuestras casas, en espacios públicos (si las condiciones lo permiten y siguiendo las pautas sanitarias), dando imagen a lo que vemos, a lo que sentimos, buscando una voz para la angustia y para la esperanza, para la euforia, la nostalgia, para lo cotidiano y lo extraordinario, que hoy día ya no es tan fácil distinguir.

¿Cómo compartir lo producido? Publicá tus imágenes en Instagram con la etiqueta #Docovidmentar. También podés mencionarnos (@territoriocomun). Desde .común, compartiremos en nuestras plataformas el material que se vaya publicando, siempre destacando el nombre de cada autorx.

.común es un espacio virtual de investigación, formación y creación visual que surge de la alianza de dos colectivos: La ONG Buenos Aires y Sub, Cooperativa de fotógrafxs.

¿Consultas? Escribinos a comunterritorio@gmail.com.